miércoles, 20 de agosto de 2014

La Selfie de ti

La Selfie de ti.

Selfie no es otra cosa que la declaración personal que grita: “Yo, antes que todo el mundo”.

En últimas fechas se ha conversado mucho acerca de la toma de selfies en entornos que las llevan a ser políticamente incorrectas, socialmente incorrectas o culturalmente correctas, con quejas de muchos sectores.

Selfies bajo el letrero de Auswitch, tomadas por adolescentes (israelíes) levantaron polémica, no sólo mandaban besos de pescado a hacían el signo de paz invertido (eh-yo), mostrando cuán fácil es desdeñar en la adolescencia (esa etapa llena de gallardía, convicción e imprudencia) hasta los símbolos más dolorosos, claro que si la foto hubiera sido de otra nacionalidad, no sería Gaza la única vapuleada.

En el Guggenheim se pide que no se tomen fotos, todo mundo lo sabe, que en los museos no sólo por el cuidado de las piezas que sufren daños por lo flashes, si no por derechos de las propias instituciones está prohibido tomarlas, salvo un permiso, sin embargo abundan las fotos de simpáticos turistas con obras de 300 años como “fondo”, lo mismo pasa en museos de las más altas tallas, en óperas, en teatros, en pirámides… los fondos si bien secundarios son trascendentales en el yoísmo máximo: “Yo y atras de mi Rubens”.

Entonces, en todo el maravilloso entorno mundial, no deberán faltar las imágenes con el fondo del mundo o el mundo de fondo… pero ¿por qué tantas en el auto?

¿Ha contado cuántas personas se limpian la nariz con los dedos en el auto? ¿Ha contado cuántas mujeres sacan todo el maquillaje en el mismo y con cuánto cuidado abren la boca mientras se delinean los ojos y manejan al mismo tiempo? ¿Cuántos más van tocando lo que pueden del acompañante en las noches de tráfico de la ciudad?

Muchos, muchos. TODOS. Y es que el auto es el mejor amigo del selfie… ése y la silla de la oficina en que pasa más de 10 horas sentado; nuestra mejor pose acompañada de  lentes oscuros, con atardeceres, con un flirt romántico o una lindo filtro para vernos bronceados o menos morenos, para que brillen los labios llenos de gloss pegajoso, o la blusa semi abierta, la mirada al ocaso… ah, qué bonito. Todos tomados desde la hermosa perspectiva del volante, en ángulo, desde el espejo, que no salga el cachete, el brazo de un gigante, mejor otro día que se me ven los granos, ¿está limpio su auto? ¡Qué importa!, si se ve re coqueta en ese vestidito, un galanazo en corbata, sus lentes de Poncharelo… cabŕon, que se vea que son RayBan, si no son del tianguis. Nos encanta, lo amamos; en el auto somos reyes-gobernadores-presidentes de las caras favoritas y la boca de pescado, paramos la trompa, respingamos la nariz, metemos los cachetes.. los otros cachetes. Poderosos empoderadores del espacio, de nuestros metros cuadrados de aire. ¿Ya vio que alguien está viendo que se toma fotos y hace caras? sí, son los mirones: el resto del mundo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Nuevos perfiles en la industria...

El otro día estaba viendo porno (todo un tema para ser comentado en otro post) y tras saltar algunos canales de lo más aburrido, aterricé en uno que me llamó la atención por su descripción. Usted podrá imaginar cual canal es si la tónica dice:

Imágenes con clase, delicados ambientes, etc etc.

Cuando en la escena apareció el participante masculino, me sorprendió que era una muchachito muy diferente a los modelos de otros perfiles, no era muy fornido ni tampoco delgado, no estaba bronceado a todo lo que daba con cortes de pelo exoticos, era un chico que podría considerarse “bonito” sin parecer gay, podría jurar que es un “niño bien” de cualquier universidad privada, con el Mini y la camiseta del  equipo que se le ocurra, un chico diferente al promedio de los participantes en la industria; las chicas que lo acompañaban eran semejantes en cuanto al perfil: sin implantes, con poco busto e incluso casi nada, poco maquillaje, no rubias totales...


Me quedé reflexionando acerca de quién ve porno ahora y de el modo que la industria busca ahora a sus nuevos espectadores, aquellos llamados millenials que publican su vida en las redes sociales, que mandan selfies todos los días en las situaciones más comprometedoras y que muestran una seguridad que puede resultar aterradora para cualquier hijo de la X o Y (hijos generacionales), el nuevo perfil del visitante requiere que la industria se modernice en cuanto a su despliegue, estos chicos generan su propio material día a día y no es muy diferente al que existe en canales para adultos. Por ello la apuesta de la industria a ofrecer “perfiles de contenidos” que empaticen de otras maneras con los espectadores (casi) autosuficientes. ¿Cómo más mantener una industria que en cada canal de publicación gratuita tiene competencias con la tecnología que ellos mismos descubrieron hace años?. Mencionar que los grandes descubrimientos tecnológicos siempre han ido de la mano del sexo, sobra.

¿Qué más necesita inventar la industria del sexo sin caer en lo retrógrada? Empatia, algo que ya a los publicistas se les está olvidando cómo crear.

Ideas ganadoras

Le propongo una idea ganadora... una red social que no le lleve a nada.

En últimos años el auge de las redes sociales y la "segmentación de mercados" que ellas conllevan han saturado el ancho de banda de todos. Desde smartphones básicos, tabletas e incluso algunas computadoras, las conexiones parecen multiplicarse y las redes sociales se expanden desenfadadas, y así generan sospechosísmo sobre la privacidad de los datos, un sospechosismo que no lleva al usuario a dejar de usarlas.

Quienes se dicen más  beneficiados con el aumento de las redes serán posiblemente los mercadólogos y entre ellos los digitales, sin embargo el hastío de las mismas redes parece ser el enemigo que ahora complica la eficiencia de toda campaña.

Más allá de los anuncios baratones (no por costo invertido) sino en cuanto a ideas, sigue dejándose de lado la generación de contenidos interesantes, campañas que dejen algo más en la gente que un simple "Like" y eso se refleja en el ROI. ¿Que está sucediento? ¿Están condenadas las redes sociales a servir únicamente como branders? ¿Existe alguna ganancia real? ¿Son las redes únicamente termometros sin eficiencia real sobre las ventas?.




martes, 6 de mayo de 2014

Los últimos jubilados

Los últimos jubilados
Mis padres son jubilados, sí, fueron toda su vida empleados del estado y ahora viven con la jubilación que acumularon por más de 35 años de trabajar en el mismo sitio, en su caso tal sitio es el gobierno federal. ¿Usted ya sabe en dónde va a jubilarse?
Trataré de ser lo más realista posible… yo no sé cómo diablos voy a jubilarme. Desde que egresé de la universidad me dediqué a trabajar como freelance, por honorarios, de manera independiente, sin nomina, sin prestaciones sin seguro social. Sé que algunos deben estar negando la cabeza, malas decisiones muchachita, pero la realidad es que yo asumí entonces un riesgo que sé que puedo llevar el resto de mi vida, ser auto empleada, algo  que puede ser realmente aterrador para quienes han trabajado la misma cantidad de años que yo en una empresa, y que me miran contentos con su Afore y el ahorro del Infonavit, confieso que soy una afortunada porque en mi caso no requiero adquirir un inmueble, y sé que la perspectiva de vida de una persona en un empleo fijo en una empresa suena más prometedora que la de un “espíritu libre” (cómo me han llamado en múltiples ocasiones), sin embargo el que tengan empleo ahora, no garantiza que su jubilación esté asegurada.

Planteemos la situación:
Usted trabaja en una empresa de 200 persona aproximadamente, es una transacional que tiene una gran área de ventas, otra administrativa y un total de 5 direcciones generales, los directores están ahora entre los 45 y 50 años, son 5 de 200; de los 195 empleados restantes, los más jóvenes están en outsourcing, sin las mismas prestaciones que los de planta, esos muchachos deben estar al menos 4 años para lograr una planta, los demás empleados están entre los 30 y 50 años, y llevan laborando en la empresa más de 10 años, muchos de ellos estaban en la empresa antes de ser adquirida, los otros han rotado en diversos puestos y es posible que estén ahí algunos años más, pero las posibilidades de que esos lleguen a un puesto directivo son escasas y las posibilidades de que la empresa quiera tener empleados de 50 años en lugar de personal de 30 son aún menores. ¿En dónde se van a jubilar? La edad de jubilación es de 65 años, si un empleado tiene hoy 35, 10 años en la empresa, le hacen falta 30 años más para poder jubilarse, ¿logrará hacerlo en la misma compañía? ¿Quién le va a contratar? ¿Es competitivo alguien que tenga diez años en puestos similares y jamás haya ascendido?
¿Ha intentado encontrar empleo últimamente? Salvo que esté usted en las ventas, las posibilidades de obtener un empleo teniendo más de 35 años son pocas, la mayor parte de las vacantes son para gente joven, puede postularse por una gerencia y es posible que lo logre si ha sido gerente antes y un excelente background, pero si no… se ve complicado. Siempre quedan las posibilidades de vender seguros.
En realidad jubilarse en nuestros tiempos no suena realista, puedo decirle que el 80% de mis compañeros de universidad se autoemplean con pequeñas empresas que han ido creando, son independientes y autosuficientes, tal vez no aporten a su Afore o nunca hayan tenido una, pero no se han quedado conformes, puede que a los 65 años sigan trabajando en sus propios negocios y muy posiblemente van a dar empleo a quienes busquen llegar a la meta de la jubilación, de alguna manera son quienes sostienen a los que llegan a jubilarse.


Cómo yo lo veo, nuestros padres son los últimos jubilados, y nosotros somos los nietos de aquellos emprendedores de la post-guerra que no tenían ninguna prestación, no lo tomemos a mal, mejor vayamos haciéndonos a la idea y pensemos en esos negocios que debemos emprender antes de que la energía se vaya.